LIBROS

UNA DE INDIOS
Obra en catorce cuadros
Primer premio en el 1º Certamen Nacional de Teatro Infantil de Lorca, Murcia. Año 2005.
(Este libro contiene también la pieza titulada Historia de Piquito, el indio pequeñito,
de Teresa Núñez, que obtuvo del Segundo Premio en el mismo certamen.)
Editorial CCS
Colección: Escena y Fiesta
Alcalá, 166 / 28028, Madrid
Tfno: 91-7252000 / www.editorialccs.com / sei@editorialccs.com
UNA DE INDIOS
Pieza teatral dirigida a niños de entre 10 y 13 años, con mucho mucho humor, que viene a ser, en esencia, una reflexión sobre la tolerancia y la bondad como instrumentos necesarios para la concordia y el entendimiento entre los seres humanos en cualquier sociedad y en cualquier época.
La obra nos habla de la convivencia en armonía, tanto dentro de nuestros grupos, ciudades o pueblos, como también con las personas vecinas que forman parte de otros grrupos. La historia comienza cuando el Gran Jefe de los indios Patacoja piensa en retirarse y se da cuenta de que no existe ningún guerrero que pueda sustituirle.
Los personajes que conforman la obra pasan la vida viéndose los defectos sin reparar en que pueden tener también virtudes. Pese a ser una tribu muy reducida y a punto de extinción, los guerreros jóvenes no coinciden con las muchachas casaderas y no hacen más que discutir continuamente. Sólo el Gran Jefe Puño de Piedra, su esposa Luna de Mar-en-Calma y la hija de ambos, la princesa Pétalo de Nieve, parecen capaces de vivir en armonía y amor y atraer el afecto de los demás.
A medida que la historia avanza, van desvelándose los proyectos y ambiciones d elos malvados, la competencia entre los hechiceros y el mal hacer de aquellos que no admiten oposición a sus opiniones y quieren mandar de forma tiránica, haciendo valer sus deseos por la fuerza. Al final se impone la democracia y los aspirantes a la jefatura de la tribu exponen sus programas de gobierno, pidiendo el voto, incluso del público.
La obra es adecuada para todas las edades. Por un aparte, y puesto que se hace intervenir de forma directa a los espectadores, los más pequeños podrán gritar y dirigir a los personajes. Y por otra, los mayores encontrarán escenas de lucha y romanticismo y un héroe con todos los atributos en el valiente cazador Pájaro Risueño, que no dudará en defender con las armas el bien de su tribu.
PERSONAJES
El Gran Jefe Puño de Piedra: erguido y bizarro, es un jefe todavía joven. Se distingue del resto de los hombres porque lleva más plumas en la cabeza. Debe portar a la cintura el cuerno y la pipa de la paz. De vez en cuando saca ésta y la mira con melancolía.
La jefa Luna de Mar-en-Calma: como el resto, viste traje de ante o cuero, y se cubre con una manta listada. El pelo blanco, recogido en una sola trenza.
La princesa Pétalo de Nieve: viste con traje de cuero flexible y flecos. Trenzas y collares de muchos colores.
El valiente cazador Pájaro Risueño: joven guerrero de aspecto jovial y desenfadado. Viste una blusa de manga larga color rojo y puede llevar el pelo sujeto en la frente por una diadema o cinta también roja.
El hechiero Ojo de Mochuelo: ataviado con el clásico vestido de cuero con un manto negro que le da cierto empaque.
El malvado Lobo Azul: viste como todos los demás guerreros, camisa o camiseta y pantalón de flecos. En la vestimenta debe destacar el color azul. En la cabeza lleva dos plumas, pero puestas al revés.
El malvado Zorro Verde: atuendo exactamente igual al anterior, pero en color verde. Las plumas también al revés.
La amiga Nube Esponjosa: igual que la princesa, pero con vestidos más sencillos y sin adornos.
La amiga Gacela Saltavientos: igual que la anterior, cuanto más igual mejor, pero pueden llevar un detalle que las distinga: una flor, una cinta...
La maga Sendero-que-conduce-al-Horizonte: tiene aspecto de estar fuera de órbita. Con un vestido oscuro hasta los tobillos, lleva encima una cesta de mimbre, bolsas para la recogida de hierbas, cantimploras, una pandereta y hasta un búho o gato se le puede agregar de manera que su aspecto resulte lo más estrambótico posible.
DECORADO
Siempre el mismo. Paisaje con árboles al pie de una cascada. A lo lejos se ven montes y bosques. A ambos lados d ela escena puede haber árboles o matorrales cercanos. También puede habe alguna tienda india.
CUADRO 1
Puño de Piedra y Luna de Mar-en-Calma. Luz de mañana. Cantos de pájaros y sonido de riachuelo o cascada.
PUÑO DE PIEDRA: (Pasea furioso de un lado al otro del escenario.) Por mis plumas, que no sé cómo vamos a salir de esta situación.
LUNA DE MAR-EN-CALMA: (Sentada junto al agua, sin perder la calma, está cosiendo una prenda de cuero.) Deja de protestar. Te estás volviendo un viejo cascarrabias. Ya sabes lo que te recomendó Ojo de Mochuelo: calma, mucha calma. Es lo que necesita tu salud.
PUÑO DE PIEDRA: ¿Ojo de Mochuelo? Deja en paz a ese hechicero de tres al cuarto.¿Es que no te acuerdas de lo que hizo a mi caballo? (Simula la voz de Ojo de Mochuelo.) Ese caballo tiene que ser sacrificado al Gran Dios de la Montaña de Fuego. Está poseído por los demonios del infierno. (Recobra su voz.) Menos mal que descubrimos a tiempo que el caballo sólo tenía faringitis leve y la maga Sendero-que-conduce-al-Horizonte pudo aplicarle uno de los remedios caseros. A los tres días el caballo daba tales saltos que parecía una cabra cabreada. Y, si no, lo que pasó con aquel bisonte que cacé para ti, como regalo de boda. Lo recuerdo como si fuera ayer...
LUNA DE MAR-EN-CALMA: Bueno, pues si no puedes dejar de renegar, al menos deja de dar vueltas. Pareces un oso quisquilloso. Me estás poniendo supernerviosa y voy a terminar por pincharme con esta aguja de hueso.
PUÑO DE PIEDRA: Yo no sé cómo puedes estar tan tranquila, Luna de Mar-en-Calma. Nuestra tribu, la gran tribu de los indios Patacoja, está seriamente amenazada y tú como si nada.
LUNA DE MAR-EN-CALMA: (Levantándose y dejando el cosido en una roca.) Cheyennes, apaches, sioux, pies negros, comanches. Cientos de tribus que nos repartimos estas tierras, estos ríos, estos montes desde tiempo inmemorial. Todos tenemos problemas superproblemáticos. Sobre todo, desde que aparecieron los rostros pálidos esos del Do you speak english. Pero tú eres el Gran Jefe Puño de Piedra, hijo del Gran Jefe Puño de Barro, nieto del Gran Jefe Puño de Lluvia, biznieto del Gran Jefe Puño de Viento, tataranieto del Gran Jefe... (Intenta recordar durante unos segundos.) ¿Qué te estaba diciendo? Ah, sí. Y tienes que mostrarte sereno ante tu pueblo. Como un jefe superdignísimo. ¿Qué van a pensar de ti todos estos señores que han venido a presenciar la obra teatral? (En alusión al público.)
PUÑO DE PIEDRA: ¡A mí lo que piensa el público de la sala me importa un rábano!
LUNA DE MAR-EN-CALMA: (Acercándose mucho a su esposo.) Chisssst. ¿No ves que estamos en directo?
PUÑO DE PIEDRA: ¡Por mis plumas! ¡Creía que estábamos aún en el ensayo! (Finge voz solemne e hipócrita.) ¡Por supuesto que me importa lo que piense este amable público!
LUNA DE MAR-EN-CALMA: (Se vuelve a sentar y retoma la costura.) ¿Qué te preocupa tanto?
PUÑO DE PIEDRA: Mi querida esposa Luna de Mar-en-Calma, Luna de las cuatro estaciones de mi vida. ¿Acaso no has echado un vistazo a tu alrededor? Nuestros vecinos, los indios Manoslargas no paran de provocarnos. Han empezado a cazar conejos en nuestro bosque, hacen piragüismo en las tranquilas aguas de nuestro río, fabrican arcos y flechas con madera de nuestros robles. Cada vez llueve menos y la tierra produce poca comida para el pueblo. Nuestros guerreros están en huelga de hacha, nuestras mujeres se niegan a bailar la Danza de la Fertilidad. ¿Te parece poco? El Gran Espíritu de la Oscuridad nos ha echado el ojo. Es una maldición. Encima se nos ha terminado el tabaco y no podemos fumar la pipa de la paz con nadie.
LUNA DE MAR-EN-CALMA: Cálmate, querido. Tú has sido y sigues siendo un Gran Jefe. El Gran Jefe Puño de Piedra. Todos te temen y respetan. Tu pueblo hará lo que tú digas.
PUÑO DE PIEDRA: Ja. Eso era antes. Ahora todos conspiran para hacerse con el mando. Elles creenque me chupo el dedo. Y el peor de todos es Ojo de Mochuelo. De ese sí que no me fío ni una pluma.
LUNA DE MAR-EN-CALMA: ¿Nuestro hechicero?
PUÑO DE PIEDRA: ¿No te he contado lo que le hizo a mi caballo? Decía que estaba poseído por los demonios del infierno y que había que sacrificarlo. Pobre animal. Lo único que le pasaba era que tenía faringitis leve y cuando nos dimos cuenta...
LUNA DE MAR-EN-CALMA: Sí, sí, ya me acuerdo. Me lo has contado no sé cuántas veces.
PUÑO DE PIEDRA: Hay que celebrar un consejo cuanto antes.
LUNA DE MAR-EN-CALMA: ¿Un consejo? ¿Para qué?
PUÑO DE PIEDRA: Quiero dimitir. Estoy cansado de tanta monserga. Deseo que se haga la voluntad del pueblo. Si no soy capaz de ser un buen jefe, que el pueblo elija a otro. Esto es un marrón del catorce.
LUNA DE MAR-EN-CALMA: ¿Qué dices? Un Gran Jefe como tú no puede someterse a la voluntad de su pueblo. Es al revés. El pueblo es el que debe someterse a tu voluntad. Tú mandas y tus súbditos obedecen. Es muy fácil. Siempre ha sido así. Es superfacilísimo.
PUÑO DE PIEDRA: No lo entiendes. Yo no quiero ser un dictador. Yo quiero ser un jefe democrático. ¡Es el sueño de toda mi vida!
LUNA DE MAR-EN-CALMA: (Se levanta y deja la costura otra vez.) Vamos a ver si te entiendo. Tú eres el jefe porque lo fueron tus antepasados. Es la ley de los Patacoja. Y no hay más que hablar. ¡Déjate de democracias! Ya que no tenemos hijos, si quieres, podemos buscar un buen marido para tu hija, la hermosa Pétalo de Nieve. Un guerrero fuerte y feroz que sea capaz de romperle la cabeza a un búfalo de un puñetazo. Luego, si quieres, te jubilas y nos vamos a la costa. Ya sabes que no quiero morirme sin ver el mar. Tiene que ser superinteresantísimo.
PUÑO DE PIEDRA: No sé, no sé. Lo mejor será celebrar una asamblea. Y ya veremos lo que pasa. ¡Si al menos tuviéramos tabaco!
LUNA DE MAR-EN-CALMA: ¡Tabaco, tabaco, tabaco! ¡Déjate de tabaco! Lo de la pipa de la paz es una excusa que ha inventado el sexo masculino para fumar impunemente. ¿Es que todavía no te has enterado de que el tabaco perjudica seriamente la salud?
FIN DEL PRIMER CUADRO.
====================== jrbarat =========================== |