| |
LIBROS

SÓLO PARA NIÑOS
“Bienaventurados los niños,
porque de ellos es el reino
de la imaginación y la fantasía”.
J.R.B.
Sólo para niños no es un libro, en absoluto, sólo para niños. No se necesita poseer una edad corta para que quedemos enredados en sus poemas. Se necesita –eso sí- ser ciudadanos del “reino de la imaginación y la fantasía”, como se enuncia en la cita con la que el autor, Juan Ramón Barat, abre este hermosísimo libro.
El poeta Barat y la ilustradora Alhambra han unido sus artes en una obra en que poesía y dibujo se complementan a la perfección para crear un universo en que el colorido de la palabra conecta con la delicadeza de los tonos y la riqueza de los matices que presentan las ilustraciones.
Barat canta a la Naturaleza a través de dieciséis poemas por donde circulan pájaros, árboles, flores, agua, cielo, estrellas, sol, luna, etc. Toda una fiesta para nuestros sentidos, que se recrean a través del olor, del color y de la música que se desprenden de sus versos. Versos que expresan alegría y tristeza por medio de expresiones antitéticas como día-noche, primavera-otoño, risa del jazmín-ceniza del ciprés…
El poeta percibe la Naturaleza en forma de metáforas y sinestesias, cifradas en un leguaje bello y rítmico. Una naturaleza viva, que se nos presenta, en ocasiones, personificada, como en el poema titulado “Melodía del sol”, donde el astro sube por una escalera, agita los brazos y luego se va perezoso. Otras veces los propios elementos toman la palabra y nos hablan, como en el “Monólogo del agua”. En otras ocasiones, es la propia voz del poeta la que escucha, como en la “Suite de los pájaros”, en la que es el yo poético el que interroga a través de las aves del cielo.
Gracias a la Naturaleza, percibimos la recreación en la Belleza, el ansia de Conocimiento, pero, sobre todo, el deseo de Libertad, deseo que podemos apreciar en los versos que cierran el poema titulado “Lienzo de la mariposa”:
“Mariposa color luna:
contigo mis sueños van.
Quisiera ser como tú,
y volar, volar, volar.”
En el último poema, “Armonía infinita”, se recoge el deseo del poeta de fundirse con la naturaleza:
“Quisiera ser siempre
paisaje sin dueño,
juntar en mi alma
los cuatro elementos”.
Este poema clave presenta una naturaleza mítica, eterna, armónica, que vuelve al estado presocrático, a la fusión de los cuatro elementos –tierra, agua, aire y fuego-, hecho que produce esa “música eterna”, que nos recuerda la influencia del platonismo en los mejores versos de San Agustín y de fray Luis de León. Hay mucho de Panteísmo en estos versos, versos que recrean la Perfección, la Belleza y, en definitiva, la Armonía.
Leer estos poemas me ha llenado de placer, han rozado mi alma con un toque de varita mágica, me han devuelto a la niñez y me han recordado que soy bienaventurada porque el poeta, Juan Ramón Barat, nos ha legado un libro con el que nos hace herederos del “reino de la imaginación y la fantasía”.
Y para cerrar este prólogo nada mejor que unos versos del “Poema del arco iris”, en los que el sentimiento del poeta se hace mío –y seguro que vuestro- al poder experimentar el placer que supone leer estos poemas y contemplar sus ilustraciones:
“Y yo siento entonces
que hay algo de magia
como un arco iris
que alumbra mi alma”.
Susana Guerrero Salazar
SUITE DE LOS PÁJAROS
Pájaros del viento
que voláis alegres
por caminos de oro
y horizontes verdes.
Pájaros sin nombre
por el aire leve,
hijos infinitos
de la luz celeste.
Pájaros cantores,
dulces clarinetes,
violines con plumas
y con cascabeles.
Pájaros azules,
amarillos, verdes,
del color exacto
que mis sueños tienen.
¿Cuál es vuestra patria?
¿Qué dios os protege?
¿Qué invisible brújula
os guía en el éter?
LIENZO DE LA MARIPOSA
Por el campo verde, verde,
por el campo verde va
una blanca mariposa,
la más bella del lugar.
Rompe curvas en el aire,
como un pétalo al azar,
sobre el campo verde, verde,
en la tarde que se va.
El limonar amarillo
bajo el sol crepuscular
parece un mar lleno de oro
con relumbres de azahar.
Mariposa color luna:
contigo mis sueños van.
¡Quisiera ser como tú,
y volar, volar, volar!
RITMO DE LA LUNA
Una flor con cuatro pétalos
en el jardín de mi alma.
Cuatro ritmos de la luna
clavados en mi mirada.
La luna llena es un aro
de nieve redonda y blanca.
Una gran circunferencia
de rosas recién casadas.
La luna menguante abre
un paréntesis de nata
sobre la página oscura
de las letras estrelladas.
La luna nueva se esconde
tras el cristal de la escarcha.
Una azucena invisible
con la corola de agua.
La luna creciente cierra
el paréntesis de nata.
Sobre la piel de la noche
las luciérnagas estallan.
Cuatro ritmos de la luna
clavados en mi mirada.
Una flor con cuatro pétalos
en el jardín de mi alma.
ARMONÍA INFINITA
Quisiera ser aire,
jinete del viento,
navegar la brisa
sin perfil del cielo.
Quisiera ser agua,
ola de silencio,
habitar la líquida
rosa del océano.
Quisiera ser llama,
espiral del fuego,
vivir en la brasa
roja del misterio.
Quisiera ser tierra,
semilla en el huerto,
abrazar la esencia
mineral del sueño.
Ser senda en el agua,
camino en el viento,
raíz en la tierra
y estrella en el fuego.
Quisiera ser siempre
paisaje sin dueño,
juntar en mi alma
los cuatro elementos.
El aire y el agua,
la tierra y el fuego:
la música eterna
que fluye en el tiempo.
================= jrbarat ======================
|