FRAGMENTO DE GUISANTILLO Y LA ESTRELLA DE LOS DESEOS
ACTO 1
ESCENA 1 : ( Petra y Magnolia.)
Al comenzar la obra, Petra pasea por el campo.
PETRA: (Canturreando.) Tralarí, tralará. ¡Hola, niños! ¿Qué hacéis ahí? Bueno, es igual. ¿Sabéis a dónde voy? Voy al bosque del río a una reunión muy interesante. ¿Queréis que os cuente para qué? Es una reunión de malos. Ji, ji.
Aparece Magnolia.
MAGNOLIA: ¡Hola!
PETRA: ¿Eh? ¿Quién eres tú?
MAGNOLIA: Yo soy Magnolia. ¿Y tú?
PETRA: Yo soy Petra.
MAGNOLIA: ¿Y qué haces aquí?
PETRA: Voy a la reunión del bosque.
MAGOLIA: Y yo también.
PETRA: ¿Y tú qué vas a pedir?
MAGNOLIA: Yo quiero ser hada.
PETRA: ¿Sí? ¿Qué clase de hada?
MAGNOLIA: Un hada malvada, terrible.
PETRA: ¡Eso me parece maravilloso! ¡Yo sueño con convertirme en bruja. Una bruja chunga. Eso es lo que quiero ser. ¿Qué te parece?
MAGNOLIA: Maravilloso. Los niños de hoy en día ya no creen en brujas y hadas. Ya no creen en espíritus del bosque o en fantasmas del castillo. Pienso que esta idea de la reunión es magnífica.
PETRA: Sí. Yo también. Estoy deseando preparar un puchero grandísimo con guarrerías para hacer encantamientos y gamberradas. ¿Qué te parece una lluvia que dure todo el año?
MAGNOLIA: Magnífico. Pues yo lo que quiero es que desaparezcan los sábados y los domingos. Así los niños estarán siempre en la escuela. ¿Qué te parece?
PETRA: Jo, ¡qué pasada! Lo que nos vamos a divertir. Se van a enterar los niños de lo que vale un balón de baloncesto.
MAGNOLIA: Vamos, vamos, que la reunión empieza dentro de diez minutos.
Se van canturreando. Al momento, aparece Pedrusco Patatiesa.
ESCENA 2 : ( Pedrusco Patatiesa y Cartapacio Bellotas.)
PEDRUSCO: (Canturreando.) Pirulín pirulón, yo me como un salchichón. Pirulín pirulán, con un pedazo de pan. Pirulín pirulén... (Ve a los niños del público.) ¿Eh? ¡Niños! ¡Cuántos niños! ¿Qué hacéis ahí? ¿Qué os parece mi nueva canción? Pirulín pirulón, yo me como un salchichón. Pirulín pirulán, con un pedazo de pan. Pirulén... ¿Eh? ¿Qué oigo? ¿Que mi canción no vale un pimiento? ¿Quién ha dicho eso? ¡Que salga si se atreve! ¿Sabéis que os digo? Seguro que vuestros maestros no saben una canción tan chula como la mía. (Elevando el tono de voz, desagradable.) ¡Pirulín pirulón, yo me como un salchichón! ¡Pirulín pirulán, con un pedazo de pan! (Repite la canción aún más fuerte, rápido y desagradable.)
CARTAPACIO: ¿Quién berrea por ahí? ¡Parece un cuervo constipado!
PEDRUSCO: ¿Eh? ¿Quién eres tú? ¿Cómo te atreves a hablar mal de mi dulce voz?
CARTAPACIO: ¿Dulce? Jo, jo. Permite que me deschichafle de la risa. (Se ríe de manera estridente y antipática. Como un rebuzno de burro.) ¡Jiá, jiá, jiá!
PEDRUSCO: Oye, oye. Sin pasarse. A ver. ¿Quién eres tú?
CARTAPACIO: Soy Cartapacio Bellotas. Supongo que habrás oído hablar de mí.
PEDRUSCO: Sí. A las boñigas de las cabras. (Imita la risa de Cartapacio, en tono de burla descarada.) ¡Jiá, jiá, jiá!
CARTAPACIO: He dicho Cartapacio Bellotas. Deberías temblar en mi presencia. Soy auténticamente malo. No, malo no. ¡Soy peor!
PEDRUSCO: Eso lo veremos.
CARTAPACIO: Y tú, ¿quién, diablos, eres?
PEDRUSCO: Yo soy el gran Pedrusco Patatiesa. Supongo que ahora te desmayarás del susto.
CARTAPACIO: Permite que me deschichafle de la risa. Jiá, jiá, jiá.
PEDRUSCO: Pues si quieres nos deschichaflamos juntos. Jiá, jiá, jiá.
CARTAPACIO: ¿De qué te ríes, mono feo?
PEDRUSCO: De lo que me da la gana. ¿Y tú, sapo triste?
CARTAPACIO: De lo que yo quiero.
PEDRUSCO: ¿Y qué haces por aquí, si puede saberse?
CARTAPACIO: He venido a la reunión del bosque.
PEDRUSCO: ¡Toma! ¡Yo también!
CARTAPACIO: Quiero ser malísimo. El más malo. Quiero ser el ser más endiablado del mundo. Voy a pedir que me conviertan en ogro. Un ogro grande, feo, terrorífico. Devoraré niños como si fueran helados de nata. Jiá, jiá, jiá.
PEDRUSCO: Pues yo quiero ser aún más malo que tú. Quiero ser tan malo, que hasta mi sombra se asuste al verme. Yo quiero convertirme en pirata. Con loro y todo.
CARTAPACIO: ¿Sabes a qué hora es la reunión del bosque?
PEDRUSCO: (Mirando el reloj.) ¡Rayos! ¡Faltan siete minutos!
CARTAPACIO: Entonces, vámonos. ¿Está muy lejos ese bosque?
PEDRUSCO: No. Al lado del río.
CARTAPACIO: ¿Y está muy lejos ese río?
PEDRUSCO: No. Al lado del monte.
CARTAPACIO: ¿Y está muy lejos ese monte?
PEDRUSCO: No, al lado de... ¡Bueno, tú sígueme! ¡Pirulín pirulón, yo me como un salchichón! ¡Pirulín pirulán, con un pedazo de pan!
CARTAPACIO: Jiá, jiá, jiá.
Desaparecen entre risotadas y voces. Al momento aparece Guisantillo.
ESCENA 3 : ( Guisantillo y la Estrella de los Deseos.)
GUISANTILLO: ¡Hola, niños! ¡Buenos días! ¿Cómo estáis? Yo soy Guisantillo. Y ahora mismo voy a la escuela. A mí me gusta mucho la escuela. ¿Y a vosotros? ¿También? Eso es estupendo. ¿Sabéis? A mí, cuando sea mayor, me gustaría ser maestro. No, no. Mejor todavía. Me gustaría ser un sabio. Para inventar aparatos de esos con muchos cables. Aparatos que pudieran hacer cosas raras. No sé. ¿Qué podrían hacer mis aparatos? Fabricar bocadillos de jamón, juguetes, monopatines, huevos kínder, gominolas, pelotas de baloncesto. ¿Eh? ¿Qué sucede?
De repente aparece una extraña estrella azul en mitad del cielo. Brilla de modo especial.
GUISANTILLO: ¿Cómo es posible? Una estrella en mitad de la tarde. ¡Si las estrellas sólo salen por la noche!
ESTRELLA: ¡Hola, Guisantillo!
GUISANTILLO: ¿Quién eres?
ESTRELLA: Soy la estrella de los deseos.
GUISANTILLO: Anda la osa morena. ¡Una estrella de los deseos! ¡Yo creía que esas cosas sólo pasaban en las películas de Walt Disney o en los cuentos que me lee mi abuelita en la cama!
ESTRELLA: ¡Qué va! Soy tan real como tú.
GUISANTILLO: Oye, ¿y qué significa “estrella de los deseos”?
ESTRELLA: Guisantillo, estás un poco verde, me parece. ¿Qué crees que significa “estrella de los deseos”? ¡Cualquier niño de estos te lo podrá explicar!
GUISANTILLO: ¿Sí? (Al público.) ¿Vosotros habéis visto alguna vez una estrella de los deseos? ¡Yo tampoco! (A la estrella.) ¿Y te puedo pedir un deseo?
ESTRELLA: Claro, para eso he venido. Pero date prisa. Tengo mucho trabajo. Hay muchos niños que me necesitan y no puedo estar aquí todo el día. ¿Cuál es tu deseo?
GUISANTILLO: ¿Puedes darme todo lo que te pida?
ESTRELLA: ¡Claro!
GUISANTILLO: Entonces quiero que me conviertas en sabio.
ESTRELLA: ¿En sabio? ¿No quieres mucho dinero, ni muchos coches, ni un castillo enorme, ni una tarta gigante para ti solo?
GUISANTILLO: No. Sólo quiero ser sabio.
ESTRELLA: ¿Puedo preguntarte para qué?
GUISANTILLO: Quiero inventar algo que mejore el mundo.
ESTRELLA: Eso lo puedes conseguir en la escuela.
GUISANTILLO: ¿En la escuela? ¿Cómo?
ESTRELLA: Obedeciendo a tus maestros en todo lo que manden.
GUISANTILLO: Ya. Pero yo me refería a otra cosa. Yo quiero que no haya gente mala haciendo guerras y todo eso. Yo quiero que haya muchos juguetes, muchas golosinas, muchos regalos para todos... Lo que se suele pedir en Navidad.
ESTRELLA: Está bien. En ese caso, te concederé la sabiduría para inventar algo importante: una fórmula mágica, un hechizo, un aparato electrónico... Lo que tú quieras.
GUISANTILLO: ¡Estupendo! Entonces...
ESTRELLA: ¿Qué te pasa?
GUISANTILLO: ¡Se me está ocurriendo una idea genial! (Trata de irse corriendo.)
ESTRELLA: ¿A dónde vas con tanta prisa?
GUISANTILLO: ¡Al bosque del río!
ESTRELLA: ¿Al bosque? ¿Para qué? ¿Es que vas a coger fresas?
GUISANTILLO: ¡Hasta luego, estrella! ¡Y gracias por todo!
ESTRELLA: ¡Guisantillo, Guisantillo! Espera... (El niño ha desaparecido. Al público.) Es inútil. Se ha ido. No me ha dado tiempo a explicarle cómo funciona mi magia. Hasta luego, niños. Sed buenos. ¡Y haced caso a los maestros, a las mamás y a los papás! (Desaparece con un resplandor bellísimo.) ¡Ah! Y si veis a Guisantillo decidle que me espere, que luego volveré para decirle la frase mágica.